La Fiscalía Superior Especial solicitó el sobreseimiento del primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, dentro de las investigaciones por la muerte, durante un accidente automovilístico, del ciudadano Pedro Añino Agrazal, ocurrido en noviembre de 1998.
Dentro de las sumarias se acreditó que la muerte de Agrazal se originó a raíz de su imprudencia al cruzar la vía Interamericana a la altura del distrito de Natá, cuando caía un torrencial aguacero que dificultaba la visibilidad a los conductores.
En el expediente se encuentran los testimonios de seis testigos que afirman la imprudencia del peatón al momento de cruzar la vía y que aparentemente no observó la proximidad de los vehículos por la intensidad de la lluvia que caía en ese momento.
Según las investigaciones, el actual vicepresidente de la República viajaba hacia la ciudad de Aguadulce a realizar actividades de carácter político, pero a la altura de Natá fue sorprendido por la lluvia y la poca visibilidad le impidió observar bien al peatón.
En su declaración, Vallarino aseguró que intentó dar los primeros auxilios a Añino Agrazal, pero éste falleció a causa de los golpes y lesiones recibidas durante el impacto.
Rechazó en su declaración que hubiera cometido alguna infracción de tránsito o que viajara a exceso de velocidad.
Vallarino se sometió a la investigación a pesar de contar con inmunidad legislativa, ya que al momento del accidente fungía como legislador del circuito 8-10.