Aunque clonar una tarjeta de crédito puede lograrse en dos minutos, capturar a los clonadores puede resultar toda una odisea.
Y es que según informes de la Fiscalía Tercera de Circuito, la que investiga los delitos de uso indebido de tarjetas de crédito, se enfrentan con la limitante de identificar a los delincuentes que aparecen en las cámaras de los cajeros automáticos.
Es difícil identificar al delincuente por medio de las imágenes de los videos, cuando no se cuenta con otro indicio, dijo la jefa de este despacho, Lourdes Cedeño.
Esto podría subsanarse si se permitiera la divulgación de los videos para que la comunidad pudiera identificar a los malhechores, pero es una alternativa que sólo se permite en casos graves, aseguró Cedeño.
Ella dijo a Panamá América que la clonación de tarjetas se realiza mediante un pequeño aparato de banda magnética que copia toda la información de una tarjeta de crédito y la plasma en otra nueva. El proceso es tan rápido que se puede usar inmediatamente en otro país.
Estos aparatos pueden ser utilizados en establecimientos, ya que su tamaño lo permite, por ello el delincuente pasa dos veces una tarjeta a la hora de realizar un cobro. Una en la máquina del local, y otra en el aparato de banda magnética.
O a veces son instalados en las puertas de los cajeros para plagiar la información, manifestó la fiscal.
Muchos bancos han optado por quitar este procedimiento de introducir la tarjeta en la ranura de la puerta para poder entrar, ahora permanecen abiertas.
La nueva tendencia de realizar compras por Intenet o recargar el uso de servicios como cable, teléfono es utilizada por los delincuentes para hacer uso de los fondos de tarjetas robadas o clonadas, ya que sólo se solicita la información de la tarjeta y no el plástico.
También los facinerosos emplean técnicas para obtener el pin de una tarjeta y hacer retiros en efectivo.
Para ello, colocan cámaras de video en cajeros apartados con dirección al teclado, que al tener los números grandes, se pueden divisar los botones marcados por el portador, explicó Cedeño.
El no verificar constantemente los estados de cuenta puede degenerar en la pérdida de grandes sumas de dineros.
En días pasados una panameña fue víctima de un hecho similar, cuando le sustrajeron más de B/ 5 mil de su tarjeta, aunque siempre la tuvo consigo. Tres meses después se dio cuenta del desfalco.
Sanciones.
Las reformas al Código Penal incluyeron un aumento de penas para quienes incurran en el delito de uso indebido de tarjetas, que van desde los 4 a los 6 años de cárcel. Y será de cinco a 10 años de prisión, cuando sea realizada por persona que forme parte de una organización criminal.