EL DESLUMBRANTE amarillo de sus flores lo convierten en uno de los árboles más hermosos entre los meses de febrero, marzo y abril. Se trata del guayacán, que abunda en la urbe capitalina y es ojeado por miles de panameños y turistas que transitan en la ciudad.
En el corregimiento de Bethania encontramos la mayor cantidad de estos frondosos árboles. Por este motivo esa zona es llamada la tierra de los guayacanes.
El guayacán es un árbol de tamaño grande, de tronco recto y cilíndrico, proveniente de la familia Bignoniaceae, cuyo nombre científico es Tabebuia guayacan. Se encuentra desde México hasta Colombia.
La floración ocurre desde principios de febrero hasta mediados de marzo. Otro período de floración, aunque corto, ocurre de principios a mediados de abril. Durante este periodo el árbol es caducifolio (se le caen las hojas) y la liberación de las semillas se inicia aproximadamente a mediados de marzo.
Este árbol de hermoso colorido se reproduce por semillas, aunque puede transplantarse con éxito. Sus hojas son opuestas, palmaticompuestas, frecuentemente con siete folíolos.
Tomás Vásquez Ulloa, profesor de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá en la carrera de ingeniería forestal y manejo ambiental, indicó que este árbol de hermoso colorido crece hasta 35 metros de altura, con un diámetro de 40 centímetros como promedio. En el bosque natural hay guayacanes que alcanzan una altura de 40 metros y un diámetro de 60 centímetros.
La floración puede darse en árboles pequeños de hasta 10 metros de altura y 20 centímetros de diámetro.
Cuando se da el fenómeno de El Niño y hay sequía, el tiempo permite hasta dos floraciones anuales. Su crecimiento se produce en elevaciones bajas, con climas húmedos a muy húmedos y veranos fuertes a suaves.
Luego de cinco día dejan caer sus flores paulatinamente hasta formar una gran alfombra amarilla. Se adaptan al bosque húmedo tropical, pero también los hay en el bosque seco tropical (Azuero, Aguadulce y Jaqué, en el Darién).
Cada guayacán puede alcanzar una edad de 100 años. Es una especie exigente, debido a que si se siembra en suelos pobres no alcanzan un desarrollo completo.
En floración el guayacán es uno de los árboles más hermosos. Se distingue a gran distancia por el colorido de sus flores. Por está característica y por su follaje es apropiado para jardines, parques, calles y avenidas.
La madera de esta especie se clasifica como excesivamente pesada, con un peso específico promedio de 0.85. Puede ser utilizada en construcción de viviendas, traviesas de ferrocarril, pisos para servicios pesados, construcción pesada, estructura de botes, patas para muebles, pilotes, artículos torneados, artículos deportivos, mangos para herramientas e implementos agrícolas. Tanto los rieles del ferrocarril de Panamá como parte de la catedral de Panamá La Vieja fueron construidos con maderas de este longevo árbol.
"Para la siembra de los guayacanes en la Universidad de Panamá nos encargamos de recoger las semillas", explicó Marta de Figueroa, encargada desde hace 27 años de los viveros de esa entidad.
Figueroa señala que cada año cuando el árbol arroja sus semillas, en el viveros se cultivan, se ponen en pequeñas cajas y cuando la planta adquiere un tamaño de 5 a 6 pulgadas es transplantada en bolsas negras.
Luego que han alcanzado un pie de altura se siembran en diferentes áreas de la Casa de Octavio Méndez Pereira. De acuerdo con Figueroa, su cuidado no es excesivo, porque sólo se necesita regar los plantones dos veces por semana. En la actualidad los maltrata el comején, el que es controlado por el Diasinóm y Arribo.
En el campus de este centro de estudios superiores en ocasiones se transplantan por año hasta mil plantones de este árbol en bolsas de plásticos. Otros árboles parecidos al guayacán pertenecen al mismo género, pero forman parte de otras especies, y sus flores poseen otros colores (morado y rojo).
Florecen los colosos
Aunque no es su temporada los guayacanes y otras especies comienzan adornar la ciudad.