Explica que el tiempo promedio de vida de una nave es de 15 a 20 años y las que hay en el mercado sobrepasan el límite, por lo que es necesario que en algún momento se tome la decisión de renovar la flota y de esta forma se garantiza que las personas viajes de forma decorosa y segura .
Agrega que muchas veces los propietarios no envían sus embarcaciones a los astilleros para recibir mantenimiento.
Señaló que tener flotas extremadamente viejas representa gastos para la Autoridad Marítima y el Servicio Marítimo Nacional, porque hacer las inspecciones de forma regular y los rescates generan inversiones.
Informó que tras los hechos suscitados en días pasados cuando se hundió la embarcación Isla Contadora I, la AMP inició inspecciones.
La Autoridad Marítima de Panamá emitió un comunicado donde informa a las embarcaciones que deben notificar dos días antes de zarpar su salida.
El servicio de transporte a las islas, entre Taboga y Panamá es realizado por unas doce embarcaciones, que están registradas legalmente en la AMP.