La Fiscalía Auxiliar formuló cargos por delitos contra la fe pública a dos empleados de la empresa Unisys World Trade Inc., presuntamente implicados en la sustracción de 35,000 tarjetas base para cédulas de esa compañía, que habían sido declaradas como defectuosas por el Tribunal Electoral (TE) y que debieron ser destruidas.
También la fiscalía y el TE ordenaron la ejecución de una auditoría interna dentro de la Dirección de Cedulación y otras dependencias de la institución, encargadas de manejar la expedición de las cédulas.
La auditoría fue ordenada dentro de la mayoría de las dependencias del TE para determinar si otros materiales utilizados para la elaboración de cédulas han sido manejados con transparencia y eficiencia.
A su vez las pesquisas se han orientado a intentar ubicar el resto de las 14,500 tarjetas bases que no han sido encontradas por las autoridades y que se presume pudieron ser llenadas con nombres y números de cédula de personas fallecidas.
La Fiscalía Auxiliar tomó declaración indagatoria al colombiano Marco González Alvarado en cuyo poder fueron ubicadas 100 tarjetas bases de cédula y que se presume sea parte de una red dedicada a la alteración de los documentos.
Además, se intenta establecer si existió fuga de información a lo interno del TE que permitió la organización criminal ubicar nombres y números de cédula que permitían clonar la información y elaborar una cédula nueva.
La pasada semana la Fiscalía Auxiliar también tomó declaración jurada a varios funcionarios de la Dirección de Cedulación, quienes debieron explicar el proceso de compra de los materiales y asignación del contrato para el suministro de los documentos de seguridad para elaborar los documentos de identificación.
También se intenta ubicar la tenencia por parte de ciudadanos extranjeros de documentos entregados por esta organización y que fueron sustraídos de los materiales de Unisys Word Trade Inc.