Un total de 42 adultos y 21 niños fueron afectados por el fuego ocurrido la noche del pasado domingo, que destruyó 13 casas en el sector conocido como El Aguila, cerca de Talleres y Transporte, en el corregimiento de Curundú, y que no registró víctimas que lamentar, aunque sí dos heridos por quemaduras, indicaron fuentes oficiales.
Funcionarios de la Dirección de Desarrollo Social de la Alcaldía de Panamá, a través de un sondeo, lograron conocer las necesidades de las 15 familias damnificadas, las cuales necesitan comida, unos treinta colchones, ropas y bolsas de alimentos.
Según el primer alcalde suplente, Juan Hernández, la Alcaldía se comprometió a brindar el desayuno, almuerzo y cena a los damnificados, mientras se les dé solución a la falta de vivienda que enfrentan.
La representante de Curundú, Hermisenda Perea de Scott, manifestó que todos los damnificados de los inmuebles de madera afectados lograron abandonar el lugar del siniestro a tiempo, lo que evitó que se produjeran víctimas que lamentar.
No obstante, se informó que hubo dos heridos, el bombero Fernando Rojas, quien sufrió quemaduras y la fractura de los dedos de la mano derecha, durante la labor de extinción del incendio.
El otro herido es el menor Leonel Bermúdez Murillo, de 4 años de edad, quien fue afectado por quemaduras en el cuero cabelludo, producto de chispas originadas por el tendido eléctrico.
El menor se encuentra actualmente recluido en el Hospital Santo Tomás, donde recibe las atenciones adecuadas.
Según Perea de Scott, ya ha tenido comunicación con personal del Ministerio de Vivienda, que evalúa la posible construcción de albergues temporales o la reconstrucción de las viviendas siniestradas.
Para la representante de Curundú, en la medida que se vayan eliminando las "casitas brujas", se evitarán estas tragedias, ya que siempre son las que sufren las desgracias.