Los funcionarios de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) no descartan un paro de labores, si el contralor Alvin Weeden no refrenda la extensión de sus contratos hasta diciembre próximo.
Migadalia Quirós, vocera de unos 800 trabajadores de la ARI, afirmó que han perdido la "paciencia".
"Es una burla al empleado, porque hemos hecho manifestaciones, caminatas, todas pacíficas, y no hemos tenido respuesta, y de no ser refrendado, tomaremos medidas enérgicas como es un paro de labores", advirtió.
Explicó que la destitución de los empleados de la ARI afectará a los usuarios, entre ellos, los arrendatarios que dependen de los funcionarios para el pago de locales.