Ser turista en territorio extraño, a veces resulta peligroso y aquí en Panamá eso es más bien la regla que la excepción, ya que el peligro acecha apenas se ingresa al Aeropuerto Internacional de Tocumen y el visitante comete el "error" de declarar más de B/.10,000 en Aduanas.
Para los colombianos Jorge Iván Soto, Gilberto Gómez y Oscar Torres esa situación se convirtió en una pesadilla, cuando el pasado viernes 12 llegaron a la terminal aérea y declararon B/.18,000. Los colombianos alquilaron un auto y 15 minutos después fueron interceptados por tres vehículos de donde descendieron varios hombres con caras cubiertas por pasamontañas, les apuntaron con armas de grueso calibre y les obligaron a entregar su dinero.
Dos de los turistas fueron obligados a abordar un vehículo y poco después fueron abandonados en el Corredor Sur en paños menores, en donde fueron socorridos por algunos automovilistas que pasaban por el lugar.
El inspector de la División de Delitos Contra la Propiedad de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Víctor Jiménez, aseguró que las investigaciones realizadas en los últimos meses indican un nexo entre funcionarios del Aeropuerto de Tocumen y la banda dedicada a cometer asaltos a turistas que declaran fuertes sumas de dinero a su llegada al territorio nacional.
El inspector de la División de Delitos contra la Propiedad, Víctor Jiménez, apuntó que la banda que asalta turistas en la vía Tocumen está bien organizada, ya que los robos se producen a pocos minutos de que los turistas abandonan la terminal aérea, quienes son interceptados en el Corredor Sur en donde no existe mucha vigilancia policial.
En el Corredor Sur también se produjo el asalto a un vehículo del Banco Hipotecario Nacional, del cual los antisociales lograron sustraer unos B/.10,000. El atraco fue ejecutado por hombres armados que luego fueron capturados en el sector de Tocumen.
Víctor Jiménez planteó que esta situación de inseguridad en el aeropuerto obligó a dejar las labores de seguridad en manos de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), con lo cual se logró controlar por algún tiempo este tipo de actividades delictivas y otras como el tráfico de drogas.
Alegó que la situación de inseguridad se ha extendido hacia las áreas que comprenden el recorrido del Corredor Sur, como el sector del embarcadero de Juan Díaz, en donde se han producido algunas situaciones de ataques contra automovilistas. Agregó que en el área de la vía Tocumen se han producido algunos asaltos utilizando el mismo método.
De acuerdo con el funcionario, la información sobre las personas con fuertes sumas de dinero que salen del aeropuerto proviene de funcionarios que laboran en el lugar y esto queda demostrado por el hecho de que sólo se ejecutan golpes a turistas que llevan grandes cantidades de efectivo.
Indicó que la mayoría de los casos investigados quedan impunes, debido a que tras la presentación de la denuncia por parte de los turistas, éstos abandonan el país y no se le da un seguimiento al proceso judicial.
También explicó que a causa de esta situación algunos viajeros que llegan al Aeropuerto de Tocumen han optado por no declarar los dineros que introducen al territorio nacional y por esto, algunos han confrontado situaciones embarazosas luego que se les detecta el efectivo.
SE AFECTA LA IMAGEN DE PANAMA
Las investigaciones realizadas señalan la posible relación de conductores de taxis que ingresan a la terminal aérea con los robos cometidos, pero esta situación no se ha logrado confirmar de manera efectiva.
Un informe de la PTJ señala que en los últimos dos años se han logrado sustraer unos B/.2 millones en asaltos a mano armada en todo el territorio nacional y entre ellos tienen relevancia los atracos cometidos a turistas en las inmediaciones del Aeropuerto de Tocumen.
De acuerdo con los informes, los asaltos son cometidos por dos o más personas fuertemente armadas que cubren sus rostros con máscaras para despojar a sus víctimas de dinero, prendas y otros valores.
Se presume que esta banda selecciona a sus víctimas según el monto de dinero declarado al momento de ingresar al país. La mayor parte de las víctimas de esta red son ciudadanos de origen colombiano, boliviano y peruanos que llegan al país para realizar compras en la Zona Libre de Colón.
Algunas víctimas de estos asaltos desisten de la presentación de las denuncias, por considerar que no podrán recuperar su dinero.
Ante esta situación el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) y la PTJ han decidido crear la Unidad de Asistencia al Turista que se encargará de tramitar y darle seguimiento a las denuncias por robo que presenten los turistas aquí.
La directora del IPAT, Liriola Pittí de Córdoba, aseguró que la situación de los robos a turistas en el área de la vía Tocumen y el Corredor Sur afecta el movimiento turístico en Panamá, ya que se proyecta una mala imagen del país por la falta de seguridad para los visitantes.
Según la funcionaria, se planea crear una unidad de control que contará con personal especializado en el manejo de estos casos y con capacidad de hablar varios idiomas y darle la facilidad al turista para que pueda aportar sus evidencias.
Explicó que esta oficina mantendrá conexión con las diferentes sedes diplomáticas acreditadas en Panamá, para darle seguimiento a los procesos judiciales con el fin de que lleguen a su término, aun cuando los afectados se encuentren fuera del país.
La idea, sostuvo, es no dejar en la impunidad a quienes cometen un ilícito tan grave y poder disuadir a los malhechores de no intentar nuevamente atacar a turistas indefensos que están interesados en visitar el país para dejar divisas.
Sostuvo que la Policía Nacional también ha redoblado el número de agentes de turismo, que en su mayor parte se dedican a las labores de vigilancia en las áreas hoteleras, los monumentos históricos y sitios frecuentados por los turistas.
Explicó que también se busca dar un entrenamiento especializado a las unidades de turismo para mejorar el trato a los turistas que sufran algún tipo de dificultad durante su estancia en el territorio panameño.