No es la primera vez que Gustavo García de Paredes incorpora modelos de gestión privada dentro de la estatal Universidad de Panamá para hacer negocios. La creacción de la Fundación Universidad de Panamá le permitió a su administración captar fondos públicos sin tener que ser auditados por la Contraloría.
En marzo, el Consejo Académico de la Universidad de Panamá le negó a la Secretaría Anticorrupción auditar los manejos de esta fundación, sosteniendo que se trata de un ente privado.
En ese entonces la administración dijo que a través de la fundación solo se canalizaban fondos de organizaciones internacionales y de otras actividades, y que la auditoría la dejaban en manos de otra empresa privada que es contratada una vez al año.
Sin embargo, se conoció que a esta fundación también van a parar recursos financieros del Instituto Especializado de Análisis, que estudia los medicamentos, cosméticos y demás productos que expide el Ministerio de Salud, el Seguro Social y empresas privadas.