La fusión entre los partidos Solidaridad y Liberal Nacional sigue generando polémica, a pesar que sus presidentes provisionales, Aníbal Galindo y José Raúl Mulino, coinciden en señalar que en la integración de las dos juntas directivas solo hay una voluntad de echar para delante el nuevo partido.
Una vez más, el dirigente Pastor Falconett, miembro de la Junta Directiva de Solidaridad, arremetió contra esta co-presidencia, alegando que no tiene base jurídica y que representa un "engendro del egoísmo, el personalismo y el caciquismo" que aún reinan en los partidos políticos.
Falconett consideró inadmisible que sus contrarios políticos se beneficien ahora del subsidio electoral por capricho del presidente del colectivo José Raúl Mulino.