El Consejo de Gabinete aprobó ayer el proyecto de ley que otorga pensión vitalicia de carácter especial para las víctimas reconocidas por la intoxicación masiva con dietilenglicol.
La decisión de optar por este beneficio será voluntaria y podrán recibirla todos los afectados cuyos casos estén registrados en las diferentes fiscalías del país.
Los fondos para pagar la pensión vitalicia saldrán del fideicomiso que el Estado aporta al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), y que se calcula será de 6.5 millones de dólares, asumiendo que todos los afectados decidan recibirla.
Las personas que se acojan a esta pensión deberán renunciar a la interposición de futuras demandas indemnizatorias contra el Estado.
Se explicó que se entregará mensualmente y se desembolsará un mínimo de 235 dólares hasta un tope de 1250 dólares.