Panamá América logró algo poco usual. Consiguió que el Consejo de Ministros desfilara uno a uno por sus instalaciones para rendirle cuentas a los lectores sobre los proyectos que realiza en aras de cumplir las promesas electorales.
A raíz de la octava edición del Sígale la Pista, en la cual se le recordó al Gobierno sus promesas incumplidas, el Ejecutivo decidió voluntariamente explicar sus obras.
Hoy, en la sección Semblanzas publicamos una edición especial con el citado informe.
Se calcula que anualmente más de 10 mil extranjeros provenientes de Estados Unidos, Canadá, Colombia, Venezuela y Europa llegan al país buscando proyectos inmobiliarios.
Pero, en medio de la preocupación de los corredores de bienes raíces, el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), Antonio Fletcher, señaló que la oferta inmobiliaria "puede satisfacer la demanda internacional".
Lo que sí cuestionó es que Panamá no está preparada estructuralmente para enfrentar esta inversión, por lo que urge un proceso de planificación urbanística, a fin de mantener este desarrollo inmobiliario.
Igual de despreocupado se mostró Ancel Díaz, gerente de Control y Calidad de la Revista Inmobilia, quien dijo que cuando Panamá no tenga para dónde crecer, "existen otros lugares por explotar e invertir".
Mencionó que las áreas de playa, las montañas y los centros ecológicos, serán los destinos en donde los inversionistas tendrán que levantar sus proyectos.
Aunque no se puede hablar con certeza de lo que le depara al sector inmobiliario, Díaz aseguró que seguirá creciendo, aunque reconoce que no al mismo ritmo.
"Esto no significa que habrá una desaceleración económica, ya que el sector turismo compensará la inversión de la construcción", puntualizó.
En este sentido, dijo que el Gobierno tendrá que estimular el "boom" inmobiliario.
Nunca antes en Panamá el mercado de bienes raíces había tenido tanta demanda como en la actualidad.
Con un crecimiento de un 20%, las ventas en zonas exclusivas como Punta Pacífica, Costa del Este, Avenida Balboa, San Francisco y Boquete, en la provincia de Chiriquí, han disparado el valor de estas tierras. (ver cuadro).
Rolando Herrera, presidente de la Unión Nacional de Corredores de Bienes Inmuebles (UNACOBIN), expresó que esto se debe a un incremento en la demanda.
A manera de ejemplo, dijo que en el área de San Francisco cada vez es más difícil encontrar terrenos o propiedades para realizar proyectos inmobiliarios.
Herrera manifestó que esto se ha agravado, a tal punto que los permisos de construcción están paralizados en esta zona.
El factor clave en el "boom" de las bienes raíces son las grandes inversiones en los edificios de lujo que se han construido, y en los que están en proyecto.
Actualmente en San Francisco se construye el proyecto residencial San Francisco Bay.
En tanto, en Punta Pacífica se construirá el Trump Ocean Club International Hotel and Tower, de propiedad del multimillonario Donald Trump, mientras que en la Avenida Balboa se edificará el Ice Tower, considerado como el nuevo rey de las alturas en la ciudad de Panamá, con 104 pisos.
Para Iván Carlucci, presidente de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces, el mercado seguirá creciendo y trayendo consigo grandes beneficios.
El año pasado el sector inmobiliario aportó cerca del 22% al Producto Interno Bruto (PIB), en lo que se refiere a construcciones, alquileres, ventas de bienes raíces, por lo que se vislumbran buenos tiempos, agregó Carlucci.