Sin rencores y agradecida con Dios y los panameños, la enfermera Lidia Atencio salió ayer del Hospital Santo Tomás, para celebrar el Día de la Madre en su casa.
"Luché por mis niños y mi familia.. Ellos son mi inspiración", aseguró, comentando que no sabe por cuánto tiempo le pidió a Dios otra oportunidad, y se la dio.
"Lo que pasó no lo veo como una pesadilla, sino como un sueño, que al final siempre hace que uno crea en los milagros", expresó.