El Panamá América
Como irresponsables y temerarias calificaron los propietarios de estaciones de gasolina, las declaraciones del ministro de Comercio e industrias, Joaquín Jácome, en torno al tema del combustible y pidieron al Gobierno que reduzca el impuesto de la gasolina en 50%, según consta en un comunicado emitido por los concesionarios.
Hugo Cuéllar, representante de los concesionarios, explicó que en la comercialización del combustible (gasolina y diesel) participan varios agentes que obtienen el grueso de las ganancias por cada galón de combustible o diesel vendido.
Cuéllar señaló que los concesionarios están comprando el galón de gasolina a B/.1.76 y lo venden a B/.1.84, lo que demuestra que su margen de ganancias es de sólo 0.06 centavos por galón, mientras que el Gobierno recibe 60 centavos, la Refinería Panamá 93 y el transporte 27 centésimos.
Ante esta disparidad en los márgenes de ganancia, los concesionarios proponen que el Gobierno reduzca su margen de impuesto a 50% y al mismo tiempo establezca un mecanismo de regulación en la venta del producto.
Según el comunicado, el 80% de las estaciones de gasolina del país atraviesan por una situación financiera muy difícil, pues el margen bruto para operar un negocio de este tipo debe ser de 15 centavos y ahora se está operando con uno de 10 centésimos.
Agregó que en vista de la crisis que enfrentan los minoristas, las petroleras han tenido que apoyarlos con subsidios y descuentos, lo que les ha permitido subsistir en los últimos meses.
El grupo distribuidor expresa su preocupación de que el ministro Jácome desvirtúe todos los sacrificios hechos por los dueños de gasolineras, y que el Gobierno, a pesar de ser el principal beneficiado de la cadena de comercialización, hasta la fecha no haya tenido la iniciativa de buscar una solución cónsona con la realidad.
Ante la preocupación de los automovilistas porque no se ha reflejado el ajuste del último cambio de precio, explican que "el mismo obedece principalmente para no tener que despedir a empleados", que sólo agudizaría los niveles de desempleo existentes.
Cuellar advirtió que si las condiciones actuales persisten, las gasolineras tendrán que reducir el número de empleados y recurrir a las estaciones de autoservicio, poniendo en peligro los puestos de trabajos de aproximadamente cuatro mil trabajadores.