La semana pasada en menos de 48 horas la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) retuvo, al menos 74 autobuses por circular con llantas lisas, extintor inadecuado, carrocerías en mal estado y sus conductores con licencias vencidas.
Pero, el encanto del transporte público no es nada barato; sin embargo, la pregunta en la calle es: ¿se eliminará la decoración con el nuevo sistema de transporte?
Miguel Martínez, director de Servicios de la ATTT, dice que eso dependerá de la empresa que gane la licitación.
En tanto, Alina Mendoza, una usuaria del transporte, señala que la decoración es lo único que se le puede admirar a ese servicio, que ha dejado de ser eficiente.
Para Clodomiro Ramos, transportista de la ruta Torrijos Carter-Tumba Muerto, depende del dueño o el decorador.
La suya fue escogida por "Cholín", el decorador popular de los buses de San Miguelito.
Explica que "Cholín" hace dibujos novedosos, por lo que dejó a su discreción toda la decoración del vehículo.
Para estos días pintará la capota del bus, lo que puede tomar uno o dos días.
Ha pensado en la figura de una mujer o un animal.
El dueño debe proporcionarle al decorador los materiales, entre estos lijas, pintura, neón y otros accesorios.
El valor del trabajo es de B/.500, B/.800 y hasta B/.1, 500. A veces pasa esa cantidad.
Agrega que las personas quedan conforme con el trabajo, porque nunca se cambia una pintura.
El trabajo de decorar buses le toma a Cristóbal Villaverde una semana.
Lo ha hecho en diferentes rutas desde que tenía 15 años.
Entre los trabajos del decorador figuran: diferentes rostros de luchadores, personajes de telenovelas hasta los hijos de los dueños del bus, entre otros.
Villaverde confiesa que el negocio ya no es rentable, pues las pinturas son costosas, además el alza del combustible ha influido en que los dueños de buses desistan de los trabajos.
A su juicio, las leyes que impone el Gobierno se debe a que las autoridades nunca han tenido un bus y no saben cuántas personas dependen de este medio de transporte: pintores, mecánicos, talleres. Cuando los conductores aumentan el pasaje todos protestan, pero no ocurre igual cuando aumenta la gasolina, dice.
El sociólogo Raúl Leis considera que algunas de las decoraciones impresas en los "diablos rojos" deben ser rescatadas cuando ocurra la supuesta renovación del transporte vehicular colectivo.
Leis reconoce que el graffiti que se observa en los buses que circulan por la ciudad de Panamá son verdaderas obras de arte.
Miguel Martínez, de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), reconoció que la decoración en los buses es algo característico y pintoresco de nuestro país.
No existe norma, decreto o ley que lo establezca, ni tampoco que lo prohíba.
El funcionario recordó que cuando se hizo la campaña "My name is Panama", los turistas llegaban por lo llamativo de los buses.
"Esa decoración nos identifica mundialmente. Es igual que las molas. Es quizás la parte positiva del diablo rojo", señaló.
Martínez alegó que con el nuevo sistema de transporte, las decoraciones dependerán de la empresa que se gane la licitación, pues las compañías deberán escoger qué los identificará.
No sólo se trata de buses articulados, sino que habrá rutas alimentadoras de buses de poca capacidad de pasajeros. En la ciudad de Panamá y San Miguelito hay 1, 800 buses.
En el 2002, los transportistas acordaron adjudicar un color para cada ruta.
En Alcalde Díaz y Ciudad Bolívar el color es el celeste; en la ruta de Chepo, verde; las rutas de SICOTRAC (20 rutas), rojo, azul y amarillo; en el sector Oeste, el color de la mayoría es amarillo.
La iniciativa de los colores es de los propios transportistas.
Los consumidores tienen derecho a la libre elección del bien que van a adquirir o del servicio que van a contratar, indicó la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.
Para esto, se requiere contar con una variedad de bienes y servicios en el mercado a precios competitivos, de lo contrario, se tendría un solo bien o servicio que adquirir y el consumidor no tendría opciones para elegir, señaló la entidad.
El derecho a elegir es uno de los 8 básicos de los consumidores, reconocidos internacionalmente.