La lucha que sostienen grupos de homosexuales, lesbianas y bisexuales alrededor del mundo por legalizar sus uniones, ahora se traslada a Panamá, en donde la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá (AHMNP) propone una ley para obtener los mismos derechos de los que gozan las parejas heterosexuales.
Esta norma legal permitiría la inscripción de la unión de personas del mismo sexo en notarías y corregidurías, les brindaría los beneficios de la seguridad social, derechos sobre los bienes acumulados durante la relación y la protección que otorga el Código de la Familia.
Eloy Beteta, presidente de la AHMNP, indicó que lo que pretenden es crear un marco jurídico para las parejas del mismo sexo y que se establezca el principio de no discriminación que contempla la Constitución. Con la redacción de este proyecto buscan crear alianzas y que los políticos se pronuncien. Saben que en tiempo electoral es muy poco lo que lograrán.
El sociólogo Marcos Gandásegui señala que la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo es una situación muy delicada que amerita el concurso de la sociedad en su conjunto para su discusión. Considera poco probable que se logre, porque en países más "maduros" con respecto a la sexualidad humana, la batalla por la legalidad lleva décadas sin una resolución.
Consultamos a la psicóloga Soraya López sobre los efectos que tendría en la vida de un niño o niña pertenecer a una familia tan singular, a lo que respondió que en nuestra cultura la libertad de elección está supeditada a estructuras sociales y familiares rígidas, en donde el rechazo por la diversidad sexual es muy grande.
Un pequeño podría ser rechazado y estigmatizado por sus iguales. A nivel sexual, como los niños aprenden por imitación, es probable que los pequeños o pequeñas imiten comportamientos de sus mayores; lo que le dificultaría mucho su socialización.
En opinión de López, los niños necesitan ambas figuras, masculina y femenina, para, en términos generales, brindarle un equilibrio. Sin embargo, aclaró, que los valores éticos y principios son más importantes que lo anterior y hay muchos homosexuales que los tienen y pueden enseñarlos a sus hijos.
Aunque las aspiraciones de la AHMNP son sólo civiles, el Asesor Nacional de la Pastoral Familiar Católica, Padre Juan Sandoval señala que Dios creó sólo dos sexos y sólo estos están llamados a establecer relaciones y a procrear. El religioso considera que cualquier vínculo que se desvíe de los preceptos divinos es un "desorden", es pecado y ofende la dignidad con la que el hombre y la mujer fueron creados a la imagen y semejanza del Todopoderoso. Sandoval plantea que las personas y los Estados que patrocinen y se beneficien con ese "desorden" están llamados a ser condenados y a sufrir el desequilibrio e inestabilidad de los pequeños.