Washington-A pesar de una intensa ofensiva mediática, el gobierno del presidente George Bush está perdiendo la batalla con la opinión pública, según las primeras planas y los editoriales de los principales órganos de prensa de Estados Unidos (EU).
"El abuso a los prisioneros es más extendido, según un estudio del Ejército", lee el principal titular del The New York Times en tres columnas. "General ordenó el uso de perros" en los interrogatorios de prisioneros en Irak, ora otro titular en The Washington Post. Por su parte, el prestigioso periódico londinense Financial Times que abunda en los escritorios de Wall Street, advierte: "Descontento republicano resta credibilidad a Bush".
Tampoco ennoblece a la imagen de EU un informe de Amnistía Internacional publicado ayer en Londres que presenta demoledoras conclusiones contra la política de Bush en el conflicto bélico. Según la organización, Washington "ha sacrificado los derechos humanos" y ha sido declarado culpable de usar un "doble lenguaje" en la guerra en Irak y en su cruzada contra el terrorismo.
Amnistía afirma que las denuncias de tortura y malos tratos ponen de relieve la vulnerabilidad de los encarcelados por EU no sólo en Irak, sino también en la bahía cubana de Guantánamo, en Afganistán y otros países.
Entre tanto, el gobierno sigue con su política de estimular la angustia popular al anunciar que Al Qaeda posee terroristas en EU preparando ataques a gran escala para los próximos meses, según el Washington Post.
Con sombrío semblante, el secretario de justicia estadounidense, John Ashcroft, enumeró en detalle la posibilidad de nuevas amenazas, a la vez que solicitó a la ciudadanía que esté atenta ante la probable presencia en el país de varios presuntos militantes de Al Qaeda.
La preocupación nació a partir de información de inteligencia, considerada creíble por los funcionarios de seguridad y obtenida hace un mes, sobre un plan para un atentado antes del primer lunes de septiembre, en el que Estados Unidos festeja el Día del Trabajador.
El director del Departamento de Seguridad Interior norteamericano, Tom Ridge, había advertido en abril pasado sobre amenazas potenciales en Estados Unidos durante este verano (boreal), incluyendo la celebración del llamado Memorial Day, el próximo fin de semana.
Otros eventos vistos como posibles blancos son la ceremonia en memoria a los caídos en la II Guerra Mundial del próximo sábado en Washington, la cumbre del Grupo de los Ocho en Savannah, Georgia, en junio; el feriado del Día de la Independencia; y las convenciones republicana y demócrata, en el mes de septiembre.
Entre tanto, en su Informe Anual 2004 presentado en Londres, Amnistía Internacional afirma que, también después de la guerra, "decenas de civiles resultaron muertos como consecuencia, al parecer, del uso excesivo de la fuerza por las tropas estadounidenses o de disparos efectuados en circunstancias controvertidas". El grupo asegura que se han denunciado en reiteradas ocasiones los malos tratos y otros abusos por parte de las fuerzas de la coalición en Irak, pero señala que "prácticamente ninguna de las acusaciones de tortura y malos tratos se investigó de manera adecuada".