La única persona en todo el país que no vio ni toletazos ni empujones en la manifestación de los pacientes víctimas del SIRA, parece haber sido la ministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher. Al día siguiente de estos lamentables hechos manifestaba en una emisora local que no hubo ni golpes ni se trató de una agresión salvaje. Esto contrasta con la posición del resto del gobierno que pidió disculpas. ¡Bárbara ministra!
Otro que no dice ni esta boca es mía en todo este problema es el ministro de Salud, Camilo Alleyne, a pesar que este titular es quien debe atender el caso por ser el principal representante del Ejecutivo en el área de la Salud Pública y, por lo tanto, en el problema, no aparece por ninguna parte. Ahora le llaman "Casper".
Todo este incidente se hubiese evitado si el viceministro de la Presidencia, Dilio Arcia no hubiera irrespetado a los manifestantes y los hubiese atendido a las tres de la tarde cuando llegaron a la Plaza Catedral en vez de haberlos hecho esperar y exasperar por más de dos horas.
Nadie mejor que Dionel Broce para representar a los transportistas ante el resto del país. Este personaje cada vez que brinda una declaración en los medios de comunicación sale con una grosería propia de la mayoría de las personas que representa. Y eso que aseguran que cambiaron y moderaron su conducta. Si los dirigentes son así en público, cómo tratarán los transportistas rasos, por lo general "palancas" de estos "dirigentes", a sus usuarios.