La gobernadora de la provincia de Panamá, Irlena Brown, entregó ayer a la Policía Nacional unas 341 armas de fuego incautadas desde el 1 de marzo hasta el 31 de diciembre del año 2000. Las armas, de diversas marcas y calibres, fueron decomisadas a personas cuyas edades oscilan entre los 18 y 30 años de edad, seguido por las de edades entre 31 a 40 años, mientras que un mínimo fueron incautadas a personas de más de 50 años.
Según la gobernadora Brown, durante los primeros seis meses del presente año, se ha registrado una disminución de casos ingresados por el orden de un 10 por ciento, en comparación con años anteriores. Agregó que el 95 % de las armas fueron incautadas a hombres, y el resto, a mujeres.
Brown explicó que del total de armas que ingresan a la Gobernación el 50 % es decomisado y el 50 % restante es devuelto a sus propietarios, tras culminarse los trámites legales, y se demuestre que no hubo comisión de falta relacionada con la posesión del arma.
Los corregimientos donde se registran más decomiso son Curundú, El Chorrillo, Calidonia, Tocumen, Santa Ana, Bethania, Bella Vista, Ancón, Alcalde Díaz, Pedregal, Río Abajo, San Francisco, Parque Lefevre, Chilibre, Pacora, Pueblo Nuevo, San Felipe y San Martín. Un portavoz de la Policía, dijo que las armas que son trasladadas a la armería de la entidad, serán examinadas, y las que no sirvan para uso de las entidades de seguridad del Estado, pasado un tiempo estipulado, son destruidas.