La fiscal primera delegada, Guillermina McDonald, reveló ayer que remitió al procurador José Antonio Sossa el expediente sobre la presunta violación de la autonomía de la Universidad de Panamá por parte de unidades de la Policía Nacional, en el constan declaraciones del gobernador Eduardo Herrera que rechazan que él haya dado la orden de ingreso a los antimotines.
McDonald reveló que Herrera pudo haber incurrido en el delito de extralimitación de funciones, ya que no tiene jurisdicción para ordenar el ingreso de las unidades de policía a la Universidad de Panamá.
Detalló que al indagar a Herrera, éste negó en todo momento que haya impartido una orden para que las unidades del Control de Multitudes de la Policía ingresaran a la Universidad.
Explicó que en la diligencia indagatoria el gobernador alegó que en la nota que le envió a la Policía, sólo se hablaba de ingresar a los predios de la Universidad de Panamá y no dentro del mismo Campus, por lo que los antimotines hicieron su propia interpretación del documento.
La fiscal indicó que tomó declaración jurada al jefe de la Policía Metropolitana, Luis Gordón y al subcomisionado, Luis Alvarado, jefe de Control de Multitudes, en las que éstos aseguran que recibieron la orden de parte del gobernador Herrera.
Por su parte, el director de la Policía Nacional, José Luis Sosa, alegó que recibieron la orden de ingresar a la Universidad por parte del gobernador y dijo desconocer quién está mintiendo sobre el tema, pero sostuvo que él "sólo cumplió órdenes".
Los incidentes en la Universidad de Panamá se registraron el día 9 de diciembre, luego de una serie de protestas en contra de los denominados días puentes y de la privatización del IDAAN.