El Gobierno evaluará la situación de los desplazados colombianos que invadieron la provincia de Darién, para determinar si entran dentro de la calidad de refugiados políticos, afirmó ayer el canciller de la República, Jorge Ritter.
Manifestó que a estos refugiados no se les puede dar un "status general", sin realizar un previo análisis de la causa del éxodo y si realmente fueron obligados a salir de Colombia.
Señaló que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y autoridades panameñas evalúan la situación de los desplazados en Darién, pero en forma individual.
"No se le puede dar un status general porque no todo el mundo que entra por la frontera tiene calidad de refugiado, ni lo hacen porque su vida está en peligro", acotó Ritter.
Informes señalan que en los últimos días se han dado nuevos desplazamientos de familias campesinas colombianas en el área fronteriza de Darién, como resultado de la violencia de grupos armados.
Los desplazamientos se dieron en la población de Yapé, a unos 70 kilómetros al Este de la capital, donde han llegado más de 50 inmigrantes colombianos.
Actualmente los desplazados son asistidos por ACNUR y por parte del Gobierno Nacional, tal como establece el Decreto Ejecutivo 23 de 1998.
En tanto, el director de la Policía Nacional, José Luis Sosa, aseguró que la presencia de desplazados colombianos en Darién es normal y sostuvo que muchas de esas personas son residentes permanentes en Panamá y no constituyen una amenaza para la seguridad.
Añadió que "esta situación es la misma de siempre, en la que no se sabe quién vive de lado y lado, ya que nunca se ha hecho un censo para determinar quiénes son realmente residentes panameños y quiénes no".
Explicó que para las autoridades panameñas "esto no constituye ningún problema de seguridad, porque la migración de colombianos hacia el área de Darién es una cosa que ocurre todos los días".
No obstante, detalló que las unidades de frontera destacadas en la región, se mantendrán en sus labores de vigilancia ante la eventualidad de que grupos de facinerosos ataquen algunos poblados como ocurrió meses atrás.
Por otro lado, una fuente oficial reveló que el pasado mes de marzo una columna de 40 guerrilleros de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), llegó a la población de Puerto Obaldía solicitando conversar con el jefe policial del lugar para obtener autorización de comprar provisiones en ese punto.
Según la fuente, no se registró ningún incidente entre los agentes policiales y los guerrilleros, que incluso compraron alimentos antes de abandonar la población de manera pacífica.