“Este Gobierno busca institucionalizar las 'botellas' que tiene en el Servicio Exterior, principalmente en los organismos internacionales”, así lo denunció hoy Euclides Tapia, profesor titular de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá (UP), en declaraciones al noticiero de NEXtv.
Tapia reconoce que los nombramientos diplomáticos tradicionalmente han sido un botín del partido en el poder. “Pero este gobierno intenta hacer algo que ni en la era de los militares se hizo: tratar de institucionalizar ese botín político”, aseveró.
Y es que esta semana, la Asamblea aprobó el proyecto de Ley No.156, promovido y defendido por el Ejecutivo, que modifica artículos del Título II de la Ley No.28 de 7 julio de 1999, por la cual se dicta la Ley Orgánica del Ministerio de Relaciones Exteriores y se establece la Carrera Diplomática y Consular.
“Vamos a poner una demanda de inconstitucionalidad a esa ley, porque permite fueros y privilegios; y esas prerrogativas son exclusivas de leyes que tengan una función social”, adelantó Euclides Tapia, en declaraciones hoy al noticiero de NEXtv.
Según el docente universitario, uno de los desacuerdo que hubo cuando se valoró estas modificaciones en la Escuela de Relaciones Internacionales de la UP, fue el lenguaje ambiguo.
Por ejemplo, la reforma señala que solo en casos excepcionales se permitiría el ingreso de otras profesiones a la carrera Diplomática.
“La crítica era que esa excepcionalidad la iban a convertir en regla. Y justo ya el Gobierno constató nuestras preocupaciones”, manifestó el experto, en alusión al polémico nombramiento de Pilar Arosemena de Alemán, cuñada del ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, como nueva embajadora de Panamá en Francia.
“Tal como lo habíamos previsto, este Gobierno va a convertir en regla la supuesta exclusión”, afirmó Eulides Tapia, al tiempo que advirtió que “esta Cancillería se va a convertir en un servicio diplomático mediocre”.
