El Gobierno reveló ayer que analiza tres posibilidades en torno a la adquisición de un nuevo avión presidencial: comprarlo, alquilarlo o alquilarlo con opción de compra.
La Junta Directiva de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC) aprobó el 3 de septiembre la resolución Nº. 027 que autoriza a su director, Rafael Bárcenas, a negociar y a firmar un préstamo por B/ 17.9 millones con el Banco HSBC para la compra del avión a la empresa estadounidense Hawker Beechcraft Corporation.
Sin embargo, el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, informó que todavía el Gobierno busca definir cuál sería la mejor transacción para el Estado.
Precisó que se estudia la posibilidad de alquilar un avión, alquilarlo con opción de compra o comprarlo. El alquiler de la aeronave costaría al Estado unos B/ 2.5 millones al año.
Según el Ministro, el actual avión presidencial es "obsoleto" por sus más de cuarenta años de construcción, y que el propio metal está "fatigado".
Vallarino afirmó que se busca evitar otro lamentable accidente, como el del SAN-100, que causó la muerte de once pasajeros, entre panameños y chilenos, y por quienes se pagó una indemnización millonaria.
¿Cuánto costaría? La compra directa del avión presidencial a Hawker Beechcraft Corporation podría costar B/ 21.
4 millones al Gobierno y no B/ 17.9 millones.
A los B/ 17.9 millones aprobados por la Directiva de la AAC, se suma un crédito adicional por B/ 3.5 millones para la misma transacción, pero sin explicar su uso concreto.
Rafael Bárcenas, director de la AAC, aseguró que aunque se aprobó este crédito extraordinario para "un posible depósito", todavía tiene que ser aprobado por el Ejecutivo y el Consejo Económico Nacional (CENA).
Sustentó que varias aeronaves estatales "no están en óptimas condiciones, por un desinterés" del gobierno anterior.
Adelantó que se analiza la venta del actual avión presidencial Gulfstream II, pero que por el momento "no hay muchas opciones viables" en Estados Unidos.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, justificó la compra del nuevo avión en que el país necesita contar con una aeronave segura, que permita el traslado de personas, especialmente de "niños" y no sólo de Martinelli.
"El Presidente no es el único que viaja en el avión presidencial, y es injusto que panameños que necesitan viajar urgente para recibir atención médica, tengan que arriesgar sus vidas en un avión que es obsoleto”, indicó.
También dijo que “el Presidente ha dicho que si él se muere en un accidente aéreo, el país tiene un Vicepresidente, pero ¿qué le decimos a una familia que pierde un hijo?".
En tanto, la ex presidenta Mireya Moscoso manifestó que aprueba la compra de la aeronave, debido a que de seguirse utilizando la actual, "la vida de sus ocupantes peligra".
No obstante, afirmó que mientras usó el avión presidencial en misiones oficiales nunca sufrió ningún percance.