Una nueva tregua hasta el 15 de diciembre dieron los jubilados y pensionados al Gobierno Nacional, confiando en que para esa fecha se cumpla con el anhelado aumento.
Al parecer, una llamada desde la Presidencia de la República y la visita del director de la Caja de Seguro Social (CSS), Guillermo Sáez-Llorens, a la vía Transístmica, donde protestaban los jubilados, motivó que ellos decidieran dejar a un lado las acciones de protesta.
Eladio Fernández, presidente de la Asociación de Jubilados Independientes de Panamá, advirtió que van a esperar hasta el 15 de diciembre para que el mandatario cumpla su palabra.
Reiteró que los B/50 no son negociables y ese es el incremento que esperan.
“Hemos esperado demasiado y tenido mucha paciencia”, reiteró Fernández.
Alternativas.Al respecto, el director de la CSS, Guillermo Saéz-Llorens, expresó que presentó dos alternativas al presidente Ricardo Martinelli como posibles fuentes de financiamiento para el ajuste a los jubilados.
“Estamos negociando para aportar menos del 50%. Estoy casi seguro que al grupo que cobra menos se le aumentará B/50”, apuntó.
Exigen justicia.
Los sobrevivientes del envenenamiento masivo por dietilenglicol también cerraron ayer la vía Transístmica, a la altura del Complejo Metropolitano de la CSS, por más de cinco horas.
“Si se une todo el pueblo, no nos vencerán” y “esta lucha no es de uno, esta lucha es de todos”, cantaban los manifestantes entre los que se encontraban varios niños.
Daniel Sarmiento, vicepresidente del Comité de Familiares de Víctimas por el Derecho a la Salud y la Vida, anunció que cerarán las calles todos los días hasta que el presidente o el ministro de la Presidencia escuchen sus peticiones.
Expresó que este comité exige que los sobrevivientes sean atendidos por médicos especialistas y que la CSS les proporcione los medicamentos que necesitan.
Anterior a esta manifestación, el director de la CSS dijo que la institución está censando a los posibles afectados para darles el carné que los identifica como víctimas del dietilenglicol para ofrecerles mayor atención.
Manifestó que se les va a asignar a cada uno un médico de cabecera para que los atienda, mientras se contratan los especialistas del Centro de Toxicología.
Caos.
En tanto, la circulación vehicular durante todo el día fue un dolor de cabeza para los automovilistas.
Adicional a los tranques ocasionados por los jubilados y la de los afectados por el dietileneglicol, que generó embotellamientos en las principales vías de la capital, hubo una situación en la vía Ricardo J. Alfaro, cuando un camión que transportaba cervezas dejó caer varias cajas al tomar la curva que conduce Cerro Patacón.