El gobierno del presidente Juan Carlos Varela no solo utiliza el sistema de justicia para perseguir a sus opositores, sino también a quienes se atreven a denunciar sus malos manejos.
Así plantearon algunos críticos, la medida aplicada por las autoridades judiciales al excolaborador presidencial Ramón Fonseca Mora, ante la denuncia contra el presidente, en la que aseguró que el presidente Varela estuvo detrás de la reelección del presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), José Ayú Prado, y efectúa llamadas para dar órdenes a ese órgano del Estado.
Se trata de una medida de arresto provisional, similar a la aplicada a otros opositores del Gobierno.
Para el exministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, lo que está viviendo hoy un altísimo miembro del gobierno de Varela, comprueba la descomposición total y manipulada de la justicia en Panamá.
"Por alguna razón que aún desconocemos, Juan Carlos Varela tiró a Fonseca Mora al agua, pero lo tiraron a él primero, causando toda esta turbulencia política, en la que ya nadie cree en nadie", indicó.
Mulino sostuvo que lo cierto sería que el rumbo de la justicia es manipulado y el derecho se ha convertido en un artilugio para decir que hay justicia.
"La procuradora general, Kenia Isolda Porcell, encabeza uno de los organismos que menos credibilidad tiene en Panamá", opinó.
Esto sería por conocerse que el Órgano Ejecutivo dicta órdenes al Ministerio Público, para armar expedientes contra los opositores del Gobierno y al final deberá rendir cuentas, según explican juristas.
En este sentido, el exvicepresidente de la República, Arturo Vallarino, manifestó que desafortunadamente en Panamá son pocos los casos en los que se les exige responsabilidad a los funcionarios que aplican justicia, pero hay normativas que lo castigan.
"La ley contempla que es responsable una persona que se aparte del debido proceso, y no hay duda de que en algún momento deberán rendir cuentas", indicó el también abogado.
"Todos saben que existe un régimen presidencialista, y el Ejecutivo maneja los otros órganos el Estado, pero debería guardarse la formalidad de las instituciones", advirtió.