El Mandatario condenó enérgicamente el brutal hecho de violencia e invitó a los países mesoamericanos a redoblar, mediante un frente común, sus esfuerzos conjuntos de lucha contra el crimen organizado.
Además manifestó la profunda solidaridad del pueblo y del gobierno de Panamá con el gobierno y los mexicanos ante este acto bárbaro y extendió sus condolencias a los familiares de las víctimas.