El contralor de la República, Alvin Weeden, anunció ayer que se podría adelantar el pago del XIII mes para los primeros días de marzo, al tiempo que afirmó que los trabajos de remodelación que se realizan en la casa presidencial de Punta Mala no son sufragados con recursos del Estado, sino de fondos personales de la presidenta de la República, Mireya Moscoso.
Puntualizó que la Contraloría no tiene la potestad de investigar de dónde proviene este dinero, porque la mandataria ha señalado que son fondos privados.
"No se tratan de fondos públicos, por lo que no puedo investigar algo, donde no están los bienes patrimoniales comprometidos", insistió Weeden.
El gobierno actual realiza los trabajos de remodelación de la casa presidencial de Punta Mala con la finalidad según palabras de la propia mandataria Mireya Moscoso, de rescatar un "viejo caserón" que se perdía en Pedasí.
Por otra parte, el jefe de las finanzas públicas, señaló que no ve ningún inconveniente en que el Estado panameño adelante el pago de la primera partida del decimotercer mes a los servidores públicos.
Indicó que hay muchas familias necesitadas que le darían un buen uso al XIII mes para la adquisición de los uniformes y útiles escolares.
"No podemos dejar de ajustar el adelanto del pago del XIII mes al calendario escolar, más cuando este incentivo no coincide con el inicio de clases", acotó Weeden.
Detalló que la última decisión la tiene el Organo Ejecutivo aunque desde el punto de vista de la Contraloría no hay ningún problema, porque tiene un interés social.
Según cifras estadísticas el Gobierno Nacional paga en cada partida del XIII mes más de B/.17 millones a unos 130 mil empleados públicos.
Mientras que la empresa privada hace circular más de B/.20 millones en concepto del pago de la primera partida del decimotercer mes.