Como una forma de desviar la atención, el Gobierno, ante su baja aceptación popular, calificó el expresidente Ricardo Martinelli la investigación en su contra que fue admitida ayer por los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, por supuesta extorsión a la empresa italiana Impregilo.
"El Gobierno pasa su peor crisis. Son lerdos y tienen la más baja aceptación popular y el mayor índice de corrupción. Hay que desviar atención", fue el mensaje del exmandatario que acompañó con una carta de la empresa italiana.
En la nota, enviada a su persona por Pietro Salini, director general de Salini Impregilo, el 4 de septiembre de 2014, dos meses después de que Martinelli dejara la presidencia, se deja constancia de que no hubo alguna transacción irregular entre ambos.
"Puedo confirmar que a partir del mes de julio de 2012, Impregilo no recibió de usted, a título personal o en su calidad de Presidente de la República de Panamá, alguna solicitud de donación de cualquier índole... algún tipo de promesa de favoritismo u ofrecimiento en la adjudicación de cualquier obra que desarrollaría el Gobierno, registra la misiva entregada a Martinelli.