Los documentos del temido G-2 de la Guardia Nacional, con más de 60 páginas, entregados al Ministerio Público, sobre arrestos y asesinatos de opositores al golpe de Estado de 1968, revelan que hubo colaboración del gobierno de Costa Rica con el régimen panameño impuesto en la época.
El documento confidencial señala que el gobierno tico de la época entregó al régimen militar información de la presencia y ubicación de grupos en el área fronteriza, además de su forma de comunicación y la logística que utilizaban.
Cerca de 30 personas, entre combatientes panameñistas del grupo de resistencia en Chiriquí, fueron arrestadas, desaparecidas y asesinadas, según consta en el informe de la Comisión de la Verdad. Incluso uno de los asesinatos se registró en el sector fronterizo de San Vito, en Costa Rica.
Federico Britton, hermano del desaparecido dirigente estudiantil Floyd Britton, quien tuvo acceso al documento, explicó que "se ha podido comprobar de manera fehaciente la colaboración que estaban dando las autoridades costarricenses al gobierno golpista de Omar Torrijos.