Tanto el gobierno como algunos miembros de la empresa privada se han constituido en unos de los más grandes violadores de los derechos humanos de los trabajadores con sus políticas de despidos masivos, aseguró ayer el representante regional de la Federación Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera, Pablo Arosemena.
"Este es un gobierno similar a los anteriores, en los que en un año y medio se ha visto a los representantes de los sindicatos y de la sociedad civil en las calles; ellos violan sistemáticamente los derechos sindicales en los que al final de cuentas con los despidos masivos se producen graves consecuencias, tanto al obrero cesado como a sus familiares, quebrantando los derechos humanos", enfatizó.
Manifestó que hay empresarios que son muy consecuentes y respetuosos de las leyes nacionales, pero hay otros que se manejan de acuerdo a los intereses económicos y políticos, "y de acuerdo a esos vínculos sacan concesiones a los gobiernos, precisamente para explotar a los trabajadores".
Recalcó que dentro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde participan tanto trabajadores, empresarios y gobierno, "ellos