La libertad de prensa en América "sufre menoscabo a manos de los Gobiernos, el poder político y los tribunales, que insisten en aplicar legislaciones obsoletas, denunció ayer la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Así lo expresa la SIP en sus conclusiones al término de la reunión de medio año que durante cuatro días se celebró en El Salvador. Andrés García, presidente de la SIP, dijo que la reunión fue positiva porque "siempre se sacan nuevas resoluciones en apoyo a la libertad de expresión para mejorar la situación, principalmente en los países donde se violenta ese derecho".
Añadió que en relación a la libertad de prensa "hay países en los que goza de buena salud, pero en otros no", y como ejemplo citó Colombia, Cuba, Haití y Venezuela. La SIP señaló que en estos países "grupos paramilitares, guerrilleros o civiles afectos a los Gobiernos se suman a las presiones indebidas contra los periodistas y sus medios".
Hay preocupación porque en varios países los periodistas son víctimas de amenazas, agresiones y asesinatos, acotó García, quien remarcó que en materia de legislación a favor de la libertad de prensa, el obstáculo en algunos países "desgraciadamente son los diputados" del parlamento.
En Brasil, Colombia, Chile y Venezuela, en el último semestre asomaron "amenazas de nuevas leyes regresivas para la libertad de prensa", mientras que en otros, "en lugar de esfuerzos para ampliarla, existen nuevas leyes y proyectos de ley que la restringen".
Las conclusiones de la SIP subrayan que en Colombia la violencia de los grupos irregulares ha dejado cuatro periodistas muertos en los últimos seis meses, nueve fueron secuestrados, 69 sufrieron amenazas, tres se expatriaron temiendo por su vida y cuatro medios de comunicación fueron blancos de atentados. En Haití, las amenazas obligaron a cuatro periodistas a abandonar su país y fue cerrada una estación de radio.
Agresiones físicas contra trabajadores de la pluma en manifestaciones también se han registrado en el último semestre en Bolivia, Cuba, El Salvador y Haití, mientras que en México y República Dominicana hubo detenciones "por períodos breves". En Panamá, el Gobierno se negó a sancionar una ley que establecía la colegiación obligatoria.
El ejemplo "más dramático", según la SIP, es Cuba, donde la última semana fueron detenidos unos 20 periodistas independientes". Entre las conclusiones se destaca que la violencia verbal desde el poder político en ocasiones pasa de la descalificación moral y el insulto, para transformarse en una verdadera instigación al linchamiento de periodistas y a la agresión contra los medios de comunicación.
En Venezuela, subraya que el presidente Hugo Chávez declaró 2003 como el año de la "batalla mediática", y calificó a los medios de comunicación como los "Jinetes del Apocalipsis".
En lo que respecta al acoso judicial de periodistas, la SIP destaca que en Brasil los tribunales propiciaron varios casos de censura previa.