La procuradora separada de la Nación, Ana Matilde Gómez, responsabilizó públicamente al presidente de la República, Ricardo Martinelli y al ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, de cualquier cosa que le ocurra a ella y a su familia.
Las declaraciones de Gómez se dan en una entrevista con el periodista Álvaro Alvarado, luego que ayer se le retiraran los dos últimos escoltas que le brindaban protección.
Gómez, quien denunció ante la Defensoría del Pueblo que se siente víctima de la violación sistemática por parte del gobierno, reiteró que su único pecado fue disentir y no ceder a la peticiones del presidente.
"Mientras dure el proceso, el gobierno tiene la obligación de garantizar que no me ocurra nada", manifestó la procuradora separada.
"Quién tiene la intención de quedarse definitivamente con el puesto, a quién le interesaría decir: no sabemos en que andaba la procuradora y le metieron un tiro; a mi no me van a venir con ese cuento ", dijo Gómez.
La funcionaria separada hizo un llamado al presidente Martinelli y al ministro de Gobierno, José Raúl Mulino, para que entiendan que la medida de quitarle la escolta, no es una decisión que puede tomar el procurador de la Administración, so pretexto que no está en funciones.
Gómez dijo que no se la tira de "santa, ni que tampoco está en un concurso de monjas" y que lo único que pide es que se le respete como Procuradora General de la Nación.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, respondió que desconoce el caso de la procuradora por lo que sugirió a Gómez acudir a las autoridades competentes.
Papadimitriu agregó que existen algunos casos de exfuncionarios o mandatarios que tienen una gran cantidad de escoltas, recursos que deberían ser usados para combatir la delincuencia.