La Contraloría General de la República concluyó el áudito que realizaba al Servicio Aéreo Nacional (SAN), donde se determinó que gran cantidad de aeronaves y vehículos particulares se abastecían de combustible en la institución, informó ayer el contralor, Alvin Weeden.
"Ya está listo el áudito sobre el combustible en el SAN, y está próximo a vencer el período de defensa que se les había dado a los implicados, que es de diez días", acotó.
Detalló que se pudo determinar que aeronaves particulares se abastecían de combustible en dicha entidad, desde hace más de cinco años, por lo que se debe esclarecer si se trataba de casos fortuitos, humanitarios o personas que acostumbraban a beneficiarse de la institución. "Estamos esclareciendo si se da como falla administrativa o como falla delictiva, este hecho", sustentó Weeden.
Indicó que la investigación abarca a gran cantidad de funcionarios que trabajan en el SAN, los cuales de una u otra forma guardan alguna relación con el hecho. El funcionario reconoció que durante la actual administración, también se dieron casos de aeronaves que se abastecían en el SAN. Weeden explicó que el áudito de la Dirección de Aeronáutica Civil fue remitido al Ministerio Público, porque las investigaciones determinaron un faltante enorme de piezas.
Por otra parte, advirtió que el Estado revisará los contratos con las compañías aseguradoras, debido a que no puede ser que pague una tasa más alta que los particulares. "Las pólizas de seguro van a bajar de costo, porque no pueden pagar más de lo que pagan los particulares. Estamos pagando 0.22 centésimos por millar cuando la gente está pagando 0.11 centésimos", afirmó Weeden.
Precisó que tiene compañías de seguro que han dicho que quieren reemplazar a las compañías que no quieren negocio con el Estado y si algunas no quieren seguir prestando el servicio, que lo digan. Weeden reconoció que se le adeuda dinero a las compañías aseguradoras, pero que en su debida oportunidad se les pagará.