DE UN rostro melancólico a uno alegre cambió el de la pequeña Griselda Cajar al recibir un coche que le donó un gentil panameño que no quiso ser identificado.
Griselda es una niña de 7 años que se encuentra inválida por una fuerte fiebre que sufrió al nacer, y de la cual Panamá América realizó una nota tras conocer sus necesidades.
Ella vive junto a sus familiares en el sector de El Águila, corregimiento de Curundú.
Griselda necesitaba de un coche para trasladarse al Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación (I .N. M.F.R.) para recibir sus terapias, entre otros enseres.
Su madre, Ana Conde, expresó que nunca antes había recibido donaciones.
Agregó que se sientía muy emocionada, y si el señor que le obsequió el coche a su hija estuviera presente, le daría las gracias por preocuparse por los más necesitados.
Considera que en nuestro país deben existir más personas que posean este espíritu humanitario.
Al llegar al sector del Águila Panamá América recorrió las veredas ubicadas entre los viejos caserones de tablas en busca de Griselda.
Al lograr encontar su humilde vivienda confundida entre las demás, y tras varias llamadas, su madre se acercó invitándonos a subir los débiles escalones.
Buscó a la niña quien pasa las noches y los días encerrada en un oscuro cuarto y enseguida la colocó en el coche, mientras sus hermanitos la rodeaban y sonreían de felicidad. Griselda también compartió la alegría, justamente cuando su padre regresaba del trabajo.