La fiscal decimocuarta, Maribel Cornejo, solicitó ayer el encausamiento penal de los directivos del Grupo Adelag, por el supuesto delito contra la fe pública.
Durante la audiencia preliminar celebrada ayer, la fiscal aseguró que dentro del expediente existen suficientes evidencias para llevar a juicio a los investigados, por la comisión del delito de falsedad ideológica.
En su alegato, la fiscal dio una detallada explicación sobre el manejo realizado por los directivos del Grupo Adelag, que permitió la manipulación de fuertes sumas de dinero.
En tanto, el abogado Carlos Carrillo, representante legal de Aquilino De La Guardia, aseguró que su cliente es inocente de los cargos imputados y que nunca existió desvío de los fondos obtenidos en carácter de préstamos por parte de los directivos de Adelag.
También señaló que todos los préstamos solicitados por su cliente eran para el giro comercial de las empresas y que nunca incurrió en el delito de falsedad ideológica.
Los miembros del Grupo Adelag deberán enfrentar un segundo proceso por el presunto delito de quiebra fraudulenta.
En este segundo proceso se les acusa del manejo irregular de 37 millones de balboas.
En esta investigación figuran Epiménides Díaz, Aquilino y Carlos De La Guardia.
En agosto de 2000, 7 obreros que realizaban trabajos en un edificio de Punta Pacífica resultaron heridos, a raíz de la caída de una losa.
En marzo de 1998, un total de 13 obreros de la construcción fallecieron, luego que un montacargas se precipitará desde el piso 12 de un edificio en construcción en Punta Paitilla.
Aquella vez, la Fiscalía Cuarta de Circuito inició una investigación por negligencia de parte de los responsables del proyecto.
El accidente hizo que el SUNTRACS protestara, pidiéndole al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral que aplicara sanciones enérgicas a las empresas que incumplieran con las normas de seguridad en los proyectos de construcción.
Entre las medidas de seguridad que requieren los edificios en construcción figura la instalación de una malla de seguridad para evitar caídas.
También se exige la supervisión y mantenimiento de los equipos. Igualmente, debe haber verificación por parte de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos.