Miembros de la Oficina de Atención al Usuario se apersonaron a la Defensoría del Pueblo para expresar su disgusto por la supuesta "anarquía" existente en el transporte público.
Según comentó el presidente de esa oficina, David Ramírez, las denuncias que reciben no son atendidas por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), por lo que advirtió que, si esas quejas no son tramitadas, renunciará a su cargo.
Además, los integrantes de esa organización explicaron al defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, que persisten anomalías dentro del transporte, entre ellas la colocación de candados a las puertas de emergencia de los buses y supuestos abusos de los taxistas en la aplicación de las nuevas tarifas, producto de la zonificación.