Grupos integrantes de la Alianza Panameña Por la Vida y la Salud siguen pronunciando su descontento por el proyecto de ley de salud sexual y reproductiva que fue acogida el pasado 22 de septiembre en la Asamblea Nacional para su discusión.
Los activistas alegan que esta es una ley que separa a la familia y quita la patria potesdad total a los padres, por lo que continuarán con las protestas.
El vocero de los activistas, Juan Francisco De La Guardía, dijo que esta ley es apadrinada por el Ejecutivo y de aprobarse puede afectar a muchos hogares panameños.
Cabe mencionar que en los próximos días convocarán otra marcha para que este documento no sea aprobado por el Parlamento Nacional.