Cuatro periodistas del diario La Prensa fueron detenidos en la tarde de ayer por unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI), cuando, según la Policía Nacional, ingresaron a los terrenos de la residencia presidencial de Punta Mala para realizar una investigación periodística.
Según reportes policiales los reporteros Marcel Chéry, Alcibíades Cortez, Julio Aizpurúa y el fotógrafo Bernardino Freire fueron arrestados a eso de las 2:30 p.m. dentro del perímetro de la residencia presidencial de Punta Mala "sin autorización y violando controles de seguridad".
Sin embargo, el subdirector de La Prensa, Rafael Carles, informó que los periodistas se encontraban realizando un trabajo de investigación sobre el "cuartel de Punta Mala".
Carles reveló que los cuatro periodistas fueron trasladados a la cárcel pública de Las Tablas, tras rendir declaración en la Policía Técnica Judicial y que recibió garantías del ministro de Gobierno, Arnulfo Escalona, sobre su seguridad personal.
Rafael Carles explicó que a los periodistas se le comisionó un trabajo de investigación sobre la residencia presidencial de Punta Mala, debido a que luego de tres años de haberse entregado este bien se desconoce cuál será su destino, los trabajos realizados allí y de dónde han salido estos fondos.
Argumentó que la detención de los cuatro periodistas es un atentado contra el libre ejercicio del periodismo y un hostigamiento para quienes se dedican a realizar trabajos de investigación en donde se encuentren involucrados funcionarios o bienes gubernamentales.
También informó que los periodistas no ingresaron a los terrenos pertenecientes a la casa presidencial y que tomaban fotos desde un terreno privado colindante a la residencia. Se conoció que se les decomisó el material fotográfico, tras despojarlos de sus ropas.
Paralelamente, el ministro Escalona remitió una carta al presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Andrés García, en donde acusa a los cuatro periodistas de violentar la seguridad de la casa de playa de la presidenta Mireya Moscoso.
En su misiva, Escalona asegura que los periodistas incurrieron en el delito de violación de domicilio de la mandataria por un supuesto interés periodístico y que la conducta en cuestión está sujeta a penas señaladas por la ley, sin distinción de la persona que las ejecute y que por ello dicha consecuencia jurídica no puede interpretarse de manera alguna como una forma de persecución o violación de la libertad de prensa.
El arresto de los periodistas se produjo en momentos que el relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Eduardo Bertoni, realiza una visita para evaluar la situación de la libertad de prensa en Panamá. Bertoni telefoneó en la tarde de ayer al ministro Escalona, exigiendo para los periodistas detenidos la plena garantía de sus derechos.
Por otro lado, anoche el ministro de Economía, Norberto Delgado, quien es miembro del Consejo de Seguridad, afirmó que un fotógrafo de La Prensa sí ingresó al perímetro de la residencia presidencial por el área de la playa, en donde subió a unas piedras y tomó varias fotos. Agregó que las fotos que tomó el citado fotógrafo del área de la piscina, que aseguró está lejos, demuestran que sí estuvo dentro del perímetro de la casa.
Sostuvo que la intención del Gobierno al retener a los periodistas es demostrar que este tipo de actos no pueden seguirse cometiendo, pero que al final la presidenta Mireya Moscoso liberará a los comunicadores.
Añadió en su nota "es muy importante que la justicia y el Ejecutivo entiendan de la trampa que tendió el gobierno de Cuba a Posada Carriles tal como lo demuestra el video tomado por las propias autoridades cubanas que se habían adueñado de Panamá". Carmita envió el video de Canal 51 de Miami a El Panamá América el que se difundió días después de los sucesos acontecidos en la cumbre.
Un reportaje de esta televisora dejaba constancia de que los cuatro cubanos, entre ellos Jiménez, estaban siendo seguidos por las autoridades cubanas en Panamá días previos al evento.
En el video el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba responsabilizó eventualmente al gobierno panameño ante la posibilidad de una fuga de los cuatro detenidos, aduciendo que las cárceles panameñas son inseguras y Panamá se negó a la extradición, como lo ha seguido haciendo hasta la fecha.