EL JUEZ federal James Robertson condenó ayer a la guerrillera colombiana Anayibe Rojas Valderrama, alias "Sonia", a 200 meses de cárcel (16, 7 años), en el juicio celebrado en su contra en Washington por tráfico de drogas.
La Fiscalía había pedido una sentencia de 55 a 60 años para la guerrillera de 39 años, pero finalmente el dictamen del juez ha sido muy inferior, al tener en cuenta "el bajo nivel de educación, el origen campesino (de la acusada) y el hecho de que Valderrama no participó en el tráfico de drogas para beneficio personal".
En el mismo juicio, Robertson condenó a los otros dos colombianos acusados, Juan Diego Giraldo y José Antonio Celis, a 200 y 175 meses (14, 6 años) de cárcel, respectivamente.
La abogada defensora de la guerrillera, Carmen Hernández, dijo a Efe que "si Sonia fuera culpable, la sentencia sería justa".
Pero dado que el proceso judicial "no fue justo", el despacho de Hernández recurrirá la sentencia de "Sonia" dentro de los diez días que le concede la ley.
De acuerdo con la sentencia de Robertson, la guerrillera, que perteneció a las FARC durante 14 años, le quedan por cumplir 11 años de condena, ya que empieza a contar a partir de la fecha de su detención, en febrero de 2004, a lo que se suman los "créditos de buena conducta", que serán unos dos años, según sus abogados.
Durante su intervención ante el tribunal, "Sonia" se declaró "inocente de todos los cargos" y alegó que perteneció a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por la "situación de pobreza que había" en la zona donde creció.
Relató que no pudo estudiar y que estuvo en las FARC como "un miembro más y no como la figura pública" que han hecho de ella en el tribunal y en los medios.
"No soy una terrorista", exclamó la guerrillera, que rompió a llorar cuando recordó sus vivencias como detenida en Colombia y en Estados Unidos, donde no ha recibido "torturas físicas, pero sí psicológicas".
Subrayó que no ha cometido ningún crimen de terrorismo ni de lesa humanidad y que no es una enferma mental, por lo que le preguntó al juez qué peligro representa ella para la sociedad y le pidió que no le enviara a una cárcel de "máxima seguridad", como demandó la Fiscalía, donde no tendrá la oportunidad de estudiar.
En la audiencia en el Tribunal del Distrito Federal estuvo presente el viceministro de Justicia de Colombia, Guillermo Reyes.
El fiscal Ronald McNeil leyó una nota en la que el gobierno colombiano afirmaba que una sentencia de 55 a 60 años de prisión no violaría las leyes del país.
No obstante, el juez Robertson argumentó que los acusados ya tienen una cierta edad y que no puede "comprar a la fiscalía el argumento" de que una sentencia de esta magnitud no sería igual a una condena perpetua.
A juicio de Robertson, su dictamen ha sido "bastante severo", pero "no lo que el gobierno se esperaba".
La abogada de "Sonia" interpuso objeciones a cada paso en el trámite de sentencia y lo que debió ser una simple vista de sentencia se prolongó durante todo el día con alegaciones a todo el juicio y la aportación de algunos testimonios.
Hernández y los abogados defensores de Celis y Giraldo cuestionaron a un testigo identificado como "Juan Valdés", que, supuestamente, fue miembro de las FARC y dio versiones que vinculan a los tres acusados con el tráfico de más de 10 toneladas de cocaína.
El propio magistrado dijo que él había desaconsejado a la fiscalía presentar a este testigo y que él encontró "increíble" el testimonio de Valdés.
Guerrillera "Sonia" es condenada a 16, 7 años
Era miembro de la FARC y lideraba un grupo de narcos que presuntamente realizó actividades ilícitas en Panamá.