La pequeña "María" batalla día tras día contra el VIH/SIDA.
Ana no sabe con certeza el momento en que su hermana contrajo la enfermedad, se enteró como el resto de su familia cercana cuando María se los confirmó hace más de tres años.
María no terminó su secundaria, no tiene empleo y Ana corre con gran parte de sus gastos, lo que confiesa le ha traído problemas con su esposo.
"¿Y yo qué hago? si es mi hermana", afirma una resignada y preocupada Ana, al tiempo que asegura que cuando una persona se enferma de SIDA "toda la familia también".
Luchar: un mejor camino
Ariel Muñoz aprendió a vivir con el VIH/SIDA desde 1996 cuando se enteró de su diagnóstico.
Contador de profesión, Ariel admite que al principio la depresión se apoderó de él, pero hoy está al frente en la batalla contra la enfermedad junto a otros activistas.
Optimista como pocos, relata al Panamá América los difíciles primeros días con el virus en los que destaca la falta de profesionalismo con la que le fue dado el diagnóstico.
Para Ariel es importante que a partir de 1997 las instituciones de salud comenzaron a brindar los medicamentos para hacer frente a la enfermedad y al recibirlos su condición mejoró.
Al menos 6,372 personas en Panamá han desarrollado el SIDA, no obstante, se calcula en 30,000 los que han contraído la enfermedad sin saberlo.
En el istmo centroamericano, Panamá es el segundo país con más casos de la epidemia registrados.