Durante años en Panamá se organizan las famosas carreras de aceleración en Chame y las de circuito en Río Hato.
Esto con el objetivo de que los aficionados a este deporte pueden participar sin inconvenientes, pero esto es ignorado por algunos jóvenes que en lugar de ir a estos lugares, escogen las horas de la noche para asistir a algunas áreas de la ciudad capital como Calle 50, detrás del Centro Comercial de Albrook y La Calzada de Amador con el objetivo de realizar las famosas regatas.
Pero, ahora se desplazan a Punta Pacífica donde los vecinos del sector no pueden dormir.
Según Ana Ortiz, una de las moradoras, cuando el reloj marca la 1: 00 a.m. se comienza a escuchar el chirrido de llantas por las aceleraciones.
Agregó que el Corredor Sur se convierte en pista de carreras por la entrada detrás del Super 99 de Punta Pacífica, donde participan más de 25 carros casi todas las noches. "Llamamos al Tránsito, pero el problema no se soluciona", afirmó Ortiz.
Por ello proponen la presencia de un agente de Tránsito en cada garita de cobro, para detener esta situación, que puede terminar de forma lamentable.
Alguien preguntó: ¿Quién gana?
_ Respuesta: Todos ganan. Nadie pierde. La pelea es hasta el final. Los niños enseñan a todos cómo luchar, cómo pelear, cómo decirle que no a la enfermedad.
Leslie Ducret, presidenta de la Fundación de Amigos de Niños con Leucemia y Cáncer (FANLYC), dijo recientemente a EPASA que Robertito "es un niño muy valiente, alegre y con mucho cariño".
Algunos dirían que es un gran jugador de fútbol, con tan sólo cinco años y otros dirían que es un gladiador en el campo de la vida.
Ayer, se vivieron grandes momentos en el Parque Recreativo Omar. Desde las 6: 30 a.m. el movimiento era grande. Todos se alistaban para correr y las empresas dieron su voto a los pequeñitos.
Fue titánico. Fue emocionante. Familias completas, padres e hijos, todos con una sola meta. ¡Apoyar a los niños con leucemia y cáncer".
El próximo año habrá otra caminata. Allí estarán los amigos de los niños. Cada año será más grande, como aquella bola de nieve.
¡Simplemente será mejor!