La Fiscalía Tercera Anticorrupción realizó ayer una inspección ocular al Gimnasio Rómulo Sánchez, luego de que Panamá América publicara que documentos oficiales del Municipio de Arraiján estaban mojados y tirados en ese sitio junto a desechos.
A las 9:30 de la mañana, funcionarios de la Fiscalía, encabezados por el secretario judicial, Carlos Carrasquilla, se apersonaron al gimnasio para realizar la inspección, pero para su sorpresa, los documentos habían desaparecido.
El lugar estaba limpio, se observaba a trabajadores barriendo dentro y fuera del gimnasio, mientras que varias cajas con facturas de cobro de impuestos y otros documentos, que hasta el fin de semana permanecían tirados en un cuarto, ahora estaban acomodados.
Luego de recorrer el lugar, los funcionarios se percataron de la existencia de un cuarto que estaba cerrado y a pesar de que se rompió la cerradura no se pudo entrar porque varias cajas, con contenido desconocido, bloqueaban el acceso.
Evidencias.A pesar de la limpieza realizada, los funcionarios judiciales encontraron varios documentos que pasaron desapercibidos por quienes intentaron limpiar el lugar.
Se encontró una solicitud fechada del 24 de mayo de 2007 de la Dirección de Responsabilidad Patrimonial de la Contraloría General de la Nación a esa dependencia para la cautelación de vehículos y bienes a una persona natural.
En igual condición había facturas de pagos de impuestos, traspaso de vehículos y de cobro de paz y salvo, las cuales fueron resguardadas para ser analizadas por la fiscal, Yolanda Austin, indicó Carrasquilla.
Sostuvo que entregarán un informe de todo lo encontrado a Austin, para que determine qué "connotación" delictiva procede en este caso dentro del Código Penal.
Mientras, la directora de Legal de ese municipio, Emma Castillo Cáceres, sostuvo a la Fiscalía que “todo está en orden y como ustedes lo vieron".