Un grupo de trabajadores que realizaban trabajos de limpieza en el Colegio Belisario Villar de la ciudad de Santiago, provincia de Veraguas, detectaron en el techo de este plantel una cantidad considerable de fibra de vidrio.
Se supone que hace meses atrás ya se había eliminado este material por varias empresas, pero el problema persiste.
Dalis Alaín, docente en el plantel, explicó que el problema se agudizó en el segundo bimestre de este año, cuando estudiantes y profesores empezaron a enfermarse y sangrar por la nariz y boca, con fiebres altas, dolores de cabeza y picazón.
El centro de enseñanza aún permanece cerrado por parte de las autoridades educativas y no fue hasta ahora que decidieron levantar el techado encontrando residuos del material en casi toda la estructura.
Comentó que para no perder el año escolar, los estudiantes y profesores fueron llevados a aulas escolares en desuso en varios planteles de Santiago, otros reciben clases por módulos lo que fue catalogado como crítico para ambas partes.