Las miradas hacia el Canal de Panamá no solo se han volcado por la ampliación, una de las grandes obras de ingeniería del siglo XXI, sino por los hallazgos arqueológicos y paleontológicos producto de las excavaciones.
Esto, ha despertado el interés de científicos alemanes y españoles; de canales de televisión, como National Geography; y revistas y periódicos.

La lista de hallazgos es grande y entre estos, figuran bunkers, trincheras, ejes, vagones, piquetas, motores de vapor, botellas, fragmentos de cerámicas y liticas (son objetos de piedras como punta de lanza, punzones, cuchillos que se usaban para cortar carnes grandes de animales).
En lo que se ha encontrado se conjugan varios períodos: el precolombino, desde los 8,000 años antes de Cristo hasta 1501; luego el Colonial, desde 1501 hasta 1821; el Departamental, de 1821 a 1903); y el Repúblicano hasta nuestros días.

Pero en la parte paleontológica se han descubierto restos de animales, plantas, semillas, de las cuales se rescatan, lo que parezca interesante. Allí se evalúa la edad y eso contribuye a la información científica sobre la formación del Istmo de Panamá.
Para ello, se aplican las medidas de mitigación para evitar afectar los recursos culturales, tomando en cuenta la preservación y conservación.
Descubrimiento.
Durante las excavaciones se identifico una chimenea de un incinerador de basura utilizado para la construcción del Canal en 1908 en la etapa estadounidense, en la vertiente Sur de la Bordada Juan Grande-Punta Mamey, Ribera Oeste del Canal.
Este incinerador parece haber sido construido como medida sanitaria para enfrentar una epidemia de malaria que azotaba las poblaciones de la región.
También, están los vagones que fueron encontrados en la Bordada San Pablo- cauce de navegación de la vía interoceánica.
Los vagones eran usados para el transporte-por ferrocarril- de la tierra removida de las distintas excavaciones del Canal, tanto en la etapa de construcción francesa (1881–1903) y estadounidense (1904-1914).
Igualmente, se rescató una placa de identificación de un trabajador de la compañía del Ferrocarril de Panamá.
Inversión.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) invierte actualmente millones de dólares para dicha preservación.
Zuleika Mójica, especialista ambiental de la ACP, dijo que un solo proyecto de arqueología puede constar entre 85 mil a 100 mil dólares. El uso de los fondos será a requerimiento, de acuerdo a lo que el arqueológo vaya evaluando.
Mientras que la especialista ambiental, Hortencia Isabel Broce, indicó que en la parte paleontología se ha destinado un millón de dólares en un proyecto, el cual se desembolsa, 200 mil por año, de acuerdo con el avance, coordinación y cumplimiento de la investigación. Cada dos meses la empresa debe entregar un informe.
Procedimiento.
El contratista que ejecuta los movimientos de tierra comunica de los hallazgos a los administradores de proyectos, los cuales informan a la parte ambiental de la ACP sobre el mismo.
Luego, la autoridad hace el contacto con arqueólogos que van al sitio y evalúan. Recomiendan que el hallazgo permanezca en el sitio para no alterar el área y evitar que quede fuera de contexto.
Cuando el arqueólogo determina que la pieza está fuera del sitio se retira. De considerar que debe haber protección, estiman un tiempo prudente para hacer estos trabajos de rescate que pueden tardar entre 10 a 12 días, con la intención de no tener esa área inhabilitada por tanto tiempo, porque retrasa al contratista.
Sitios de depósitos.
La ACP cuenta con depósitos para proteger los miles de hallazgos, tanto en las áreas de proyectos como en las instalaciones de Corozal.
Por ley, todo lo que se recupere debe ser entregado a la Dirección de Patrimonio Histórico, pero actualmente presentan problemas de capacidad.
Puso como ejemplo que casos de artefactos grandes como: ejes, piquetas, bagones, estos por lo general permanecen en los depósitos de la ACP.
La especialista Zuleika Mójica, indicó que estos estarán, temporalmente, hasta tanto Patrimonio decida como van a manipular lo que vienen recuperando desde el 2004. Aunque en el camino han habido lugares como el Museo del Canal de Panamá que ha mostrado interés de restaurar los mismos.
Por otro lado, el director de la Escuela de Antropología de la Universidad de Panamá, Aníbal Pastor, sostuvo que estas piezas hay que conservarlas desde su hallazgo hasta su disposición final.
Agregó que deben ser exibidas porque son atractivas para nacionales y extranjeros ,y además guarda su valor porque revelan el pasado y la evolución de la vida en un territorio.