La jefa del departamento de Hidrometeorología del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), Claudia Candanedo, señaló que en la capital "no se puede hablar de altas temperaturas", ya que las registradas "no están fuera de lo usual", lo que no sucede en el interior.
Señaló que hay áreas del país que sí han registrado temperaturas que se dan "generalmente en el mes de marzo", por lo que se espera que para ese mes "la situación sea de más calor".
Explicó que en Santiago hace dos días se registró una temperatura máxima de 37 grados, que es un valor "bastante alto", el más elevado que se ha registrado en 30 años.
Señaló que lo mismo sucedió en la ciudad de David, que ayer registró una temperatura mínima de 26.8 que es más que es mayor a la temperatura promedio de la ciudad de Panamá.
Cuando hay nubosidad como ocurrió el martes en la noche, entonces solamente parte del calor se puede disipar, mucho calor se mantiene en las capas bajas de la atmósfera y por eso la temperatura mínima se mantiene alta, expresó.
Manifestó que en el caso de la ciudad capital, la sensación de calor se incrementa porque tenemos bastante humedad.
La lluvia del martes en la noche introduce cierta cantidad de humedad en la atmósfera y eso hace que la sensación de calor sea mayor, explicó la experta.
Candanedo dijo que otra factor que contribuye a la sensación de calor es la disminución del viento, porque no corre el del norte que debe darse en esta época.
Ayer también cuatro temblores de magnitudes entre 4,0 a 4,4 grados en la escala de Richter sacudieron la provincia de Chiriquí, informó el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El primer temblor, de 4,1 grados se registró a las 05.00 horas locales (10.00 GMT), a una profundidad de 10 kilómetros con epicentro en la localidad de Puerto Armuelles, limítrofe con Costa Rica, y tres minutos después se produjo una réplica con una magnitud de 4,0 grados.
Puerto Armuelles fue sacudida ayer también con otros dos movimientos telúricos de 4,4 y 4,3 grados de magnitud en la escala de Richter, respectivamente.
Los cuatro eventos sísmicos se originaron en una falla local, sin que se produjeran víctimas, ni daños materiales, según el Instituto de Geociencias de la Universidad.