Ayer se conmemoró un año más de la Masacre de Albrook, específicamente 26, en la que 11 panameños fallecieron al intentar derrocar el régimen militar que gobernó hasta el 20 de diciembre de 1989.
Durante un acto de recordación, el presidente Juan Carlos Varela anunció que se construirá un monolito y desvelará una placa en reconocimiento de esos panameños que fallecieron por defender al país.
A los familiares de los 11 caídos y miembros de las extintas Fuerzas de Defensa, que murieron al ser fusilados, se les entregó un ascenso póstumo.
"Los panameños deben recordar por siempre y expresarles su profundo respeto a estos 11 mártires que marcaron un antes y un después en el proceso de redemocratización del país", manifestó Varela.
Agregó que ellos "protagonizaron un hecho histórico, en momentos que el país vivía una situación muy difícil como resultado del régimen militar que había suprimido los derechos fundamentales del pueblo.