A pesar de esta realidad, los funcionarios se "las ingenian" para llegar a estas comunidades en donde la desnutrición crónica aumentó en los niños menores de 5 años, reveló ayer la titular del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), María Roquebert.
A lo largo de un extenso diálogo con este medio, la funcionara dejó claro que no quiere confrontar al Fondo de las Naciones Unidas ni a los que se oponen al programa de Red de Oportunidades, pero aun así, advirtió que no permitiría comentarios nada acertados sobre la desnutrición en las áreas indígenas.
"Estamos llegando donde ningún Gobierno ha intentado ingresar y donde ahora, algunos descubren que hay hambre", puntualizó Roquebert, tras explicar el impacto alcanzado en las áreas de extrema pobreza con pausas y sin ninguna prisa.
El Gobierno está consciente que hay una situación crítica en la niñez. Eso lo reconoce Roquebert cuando expresa que el 54% de todos los niños menores de 5 años, se encuentra por debajo de la línea de pobreza.
El 90% de los ciudadanos en los pueblos indígenas viven en pobreza extrema, una realidad que ha estado persistente en las últimas décadas.
Dado el panorama poco alentador en esta materia, el Gobierno aceleró la ejecución de varios programas como el de Red de Oportunidades, la crema nutricional, vaso de leche, suplemento de hierro y un almuerzo que llevan a comunidades de difícil acceso los Ministerios de Salud, Educación y el Fondo de Inversión Social.
Estos programas fueron defendidos por Teresita de Arias, secretaria ejecutiva de SENAPAN, quien coordina el Programa de Bonos Familiares para Alimentos en distritos de extrema pobreza.
Este programa beneficia a más de 5 mil familias que reciben una ayuda de B/.35 al mes, a través de una libreta de siete bonos de B/.5 que sólo pueden utilizarse para la compra de alimentos.
En un comunicado la fundación Pro Niños de Darién, señaló que en ninguna de las 105 comunidades donde se ejecutan los programas de esta organización se ha registrado la muerte de algún niño por hambre.
La fundación indicó que según información obtenida del ministerio de Salud, la única muerte fue la de una niña de un año, pero no se ha confirmado si la niña nació en Panamá o Colombia.