En el último año de sesiones ordinarias de la Asamblea Legislativa hubo legisladores de diferentes partidos y tendencias que no presentaron proyectos de ley, es decir que no tuvieron iniciativa parlamentaria y hay uno que se jacta de no asistir a las reuniones, pero todos cobran igual.
Aunque parezca mentira, hubo casi quince legisladores que durante todo un año no tuvieron ninguna iniciativa parlamentaria. En orden alfabético son: Abrego Roberto, Antonío Abelardo, Binns Samuel, Carreño José Olmedo, Gálvez Sergio, González Pedro Miguel, Herrera José Ismael, Milanés de Lay Haydeé, Salas Jacobo, Sánchez Serafín, Santana Carlos, Tócamo Sergio, Vega Andrés y Wever Franz.
Mientras que Carlos Smith con diez proyectos de ley presentados en un año, destaca con el mayor número de iniciativas. En el grupo de los legisladores con más proyectos presentados, está Teresita de Arias, con nueve, José Luis Fábrega, con ocho; Rubén Arosemena, José Blandón Figueroa, Julio César Castillo, Alcibiades Vásquez, Susana Richa y Freidi Torres, con siete. En tanto, Héctor Alemán y Balbina Herrera, ambos del PRD, presentaron seis propuestas cada uno.
Hay que aclarar que muchas de estas iniciativas fueron presentadas en conjunto con otros legisladores y que algunas no fueron sancionadas por el Ejecutivo o no se aprobaron en los tres debates requeridos para que se convirtieran en ley de la República. La tan cuestionada asistencia de los legisladores a las sesiones, aunque ha tenido una mejoría en los dos últimos años, se mantiene en casos graves, entre los cuales el peor es el de Sergio Gálvez, quien no ha asistido a más de cinco sesiones en dos años.
En este caso lo más delicado es que para Gálvez es preferible estar en la comunidad que lo eligió antes que en la Asamblea. Hay otros casos que también merecen atención, como Carlos Santana, Andrés Vega, Franz Wever, Carreño José Olmedo, Muñoz José y Noriel Salerno, Alvarado Carlos, aunque no llegan al nivel exagerado de Gálvez, requieren mejorar su asistencia. Aunque en su mayoría estos legisladores envían a sus suplentes, pero el día de pago reciben el dinero que les corresponde como si lo hubieran hecho.
Coincidentemente algunos de los que más se ausentan, también aparecen en la lista de los que menos proyectos de ley presentan. Hay que mencionar que entre los legisladores con mejor asistencia a las sesiones destacan Balbina Herrera, José Blandón, Smith Carlos, Teresita de Arias, Laurentino Cortizo, Julio César Castillo, Miguel Bush, Wilson Jerry, Cano Felipe, Fábrega José Luis Fábrega, Quijada Olgalina, Susana Richa de Torrijos y José Alberto Rosas. Quizá sea coincidencia que también muchos de los nombres que aparecen en la lista de mejor asistencia, figuren en la de más proyectos de ley presentados. Los legisladores principales, indistintamente de los días que asistan o las propuestas que hagan en el pleno, reciben un sueldo mensual de aproximadamente B/.7,000.
El salario establecido es B/.1,800, además reciben B/.3,200 en concepto de gastos de representación, B/.1,000 para combustible y aproximadamente B/.1,000 en dietas. Mientras que los legisladores suplentes reciben un pago de B/.1,500 que aparece bajo el renglón de gasolina. Sergio Gálvez, que mantiene el récord de inasistencia a la Asamblea y quien tampoco ha tenido ninguna iniciativa parlamentaria, opinó que su principal problema no es la asistencia a las sesiones, pues en El Chorrillo, Calidonia, Curundú y Santa Ana, hay cosas más importantes que atender.
En una entrevista dada a KW Continente, indicó que el electorado que lo eligió, no lo hizo para que estuviera en la Asamblea legislando, sino para que le resolviera sus problemas, y el hambre es uno de éstos. En el circuito 8-7 hay hambre, lo cual no existe en el Palacio Legislativo, por eso no me ven siete días a la semana en la Asamblea, sino respondiendo a la gente cada vez que lo necesita, respondió. Señaló que en el momento que los medios "culturicen" a la población y le enseñen que los legisladores están para legislar y no para trabajar en las comunidades, entonces lo verán en la Asamblea.
Según los dispone la Constitución en los artículos 153, 154 y 155, los legisladores tienen 30 funciones, una de las cuales es discutir y aprobar leyes, además se le asignan labores judiciales y administrativas, ninguna de las cuales se asemeja al trabajo comunitario que financian con las cuestionadas partidas circuitales. Aunque muchas de las propuestas no son aprobadas por falta de tiempo o interés, por ser una iniciativa que va en contra de las leyes o la Constitución, al menos evidencia cierto interés de parte de sus proponentes.
Los proyectos de ley que se presentaron en el pasado período y no fueron aprobados en los tres debates respectivos, fallecen como iniciativa. Hoy se inicia el primer período de sesiones ordinarias de la tercera legislatura, Rubén Arosemena es el nuevo presidente y uno de los principales retos es mejorar la asistencia y lograr una productividad acorde con los salarios que devengan los legisladores.