Eso implica, dice Tadesco, no sólo trabajar con información, sino también con la práctica, con lo que se hace en la escuela y con el tipo de relación entre estudiantes y maestros.
"Si se logra que los jóvenes resuelvan sus conflictos y diferencias dialogando, se eliminaría mucho la violencia que vive hoy la sociedad", consideró Tadesco.
Pero, el gran actor es el docente. Es él quien tiene que dirigir este proceso de aprendizaje, por lo que debe ser capaz de trabajar en equipo.
Curiosamente el docente Luis López se quejó ante Panamá América porque no fue invitado al encuentro de ministros de Educación, a pesar de que "tenemos mucho que decir sobre diversos temas".
Leonardo Garnier, ministro de Educación de Costa Rica, estima que se debe tener mucho cuidado al hablar de derechos humanos, pues se trata de una "responsabilidad de todos".
Mencionó que en su país, para mejorar la educación en esta materia, se está impulsando un proyecto de "Ética, Estética y Ciudadanía".
Lo que se trata es de modificar el curriculum de lo que se llamaban "materias especiales".
Con esa denominación se encierra a las artes plásticas, educación para el hogar, artes industriales, educación cívica, pues el nombre de "materias especiales" ha sido una forma de menospreciarlas, convirtiéndolas en áreas "de segunda".
Esa misma iniciativa aplica en Panamá. Se dicta "expresiones artísticas" que incluye música, folclore y dibujo.
Es por ello, añadió Garnier, que se quiere rearmar un plan con estas materias, en línea con el documento que planteó y presentó el Instituto Interamericano de Derechos Humanos.
Al respecto, Miguel Angel Cañizales, titular de Educación de Panamá, sostuvo que la última y única oportunidad que se tiene es fortalecer la democracia en la educación superior, por lo que se hace imprescindible que los derechos humanos estén dentro del curriculum académico de las universidades.
Hoy culmina el encuentro en el que participan 14 ministros de educación, tres viceministros y cuatro directores o secretarios de Educación.
El objetivo de esta reunión es primordialmente discutir e intercambiar experiencias significativas en materia de derechos humanos, entre los ministros de Educación de América Latina y el Caribe, especialmente los Estados que han ratificado el protocolo de El Salvador.
En este documento, los Estados partes se comprometen a adoptar las medidas necesarias "tanto de orden interno como mediante la cooperación mutua, especialmente económica y técnica hasta lograr la plena efectividad de los derechos que se reconocen en el presente protocolo".
Algunos de esos derechos son la no discriminación, condiciones justas, equitativas y satisfactorias de trabajo, seguridad social y salud.
El acuerdo de El Salvador fue firmado en 1988 por 19 países latinoamericanos.
MEDUCA ínstaló una comisión de alto nivel donde se está discutiendo el tema de ciencia y tecnología, educación en valores, derechos humanos, además de la disminución de bachilleratos.
Dentro de la propuesta de cambio curricular está el tema de educación sexual, pues se cree conveniente educar a los docentes al respecto.
"Lo importante es que ésta va de acuerdo a la edad mental, cronológica y a la madurez social de los niños", adelantó el ministro de Educación, Miguel Ángel Cañizalez.