DECIR Egbert Lewis es hablar de los más conocidos relatos, crónicas y noticias que nos llevan a los lectores a disfrutar el deporte de los reyes: la hípica.
A sus 39 años, su trayectoria es vasta, pues es uno de los principales especialistas deportivos de la hípica en nuestro país.
Pero su actividad muy especializada no lo ha divorciado de las otras áreas. Su anhelo es ser editorialista y especialista en el género de opinión.
Lewis, egresado de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, ve el periodismo como una pasión, y la hípica es sinónimo de esto, pues desde los 10 años comenzó a entender este deporte.
Confiesa que es un periodista muy crítico, admira al más grande jinete panameño, Laffit Pincay Jr. a quien le ha hecho múltiples entrevistas. En su trayectoria pasó por la radio y televisión como comentarista y narrador de hípica. Para el actual coordinador de la sección de Deportes del Panamá América, todo buen periodista debe causar una reacción en sus noticias, él lo ha logrado.
Siente que en este momento el periodismo ha perdido el concepto de primicia y de competencia. Muchos colegas están preocupados por llenar las páginas o cumplir una cuota. Sin embargo, para llegar a una especialización o hacer un buen periodismo es importante documentarse sobre el tema y el personaje que se va a entrevistar. A finales de los años ochenta decidió tomar seminarios y entre estos el de periodismo deportivo, que le dio la oportunidad de escribir artículos en el Panamá América.
El giro al periodismo deportivo especializado en la hípica fue controversial. Desde que fue llamado en 1991 por la profesora Mélida Sepúlveda rebuscó las más recónditas historias, dejando atrás lo que ya todos conocían, el programa de carreras.
Comenzó a ver el aspecto humano dentro del Hipódromo Presidente Remón.
Su jornada es muy estricta, desde las 7:30 a.m. llega al hipódromo, a investigar las interioridades. Ha hecho graves denuncias, pero también ha resaltado victorias y triunfos de los más famosos ejemplares como la de un grupo de panameños que dedica su vida a los caballos de carrera.
Sus denuncias tampoco han causado gracia a más de cuatro personas, varios gerentes del hipódromo llamaron al diario para que rodara su cabeza. Sabe que en la hípica en Panamá, hay facetas buenas, como considerarnos la cuna de los mejores jinetes del mundo, pero está consciente que muchos lo ven como una "chinguia", pero en el fondo este deporte de multitudes sigue despertando el interés de los panameños.
Hay que rescatar primicia y competencia
Ha reportado en clásicos del Caribe en Puerto Rico y Rep. Dominicana y en recintos de Argentina, Chile y EE.UU.